lunes, 7 de enero de 2013

Leyenda de la Princesa de Guatavita




Leyenda de la Princesa de Guatavita

“Mucho tiempo antes de que los conquistadores llegaran al país de los Muiscas, los habitantes de la región de Guatavita, al oriente de la sábana de Bogotá, adoraban a una antigua princesa que, en las noches de luna llena, emergía del fondo de la laguna y se paseaba sobre las aguas en medio de la espesa neblina. He aquí su historia.

Un gran cacique de los Guatavitas, de la misma dinastía que daría origen al zipasgo y al imperio de los muiscas, estaba casado con la más bella de entre los suyos, una noble princesa a quien todos sus súbditos amaban, y su hogar había sido bendecido con el nacimiento de una bella niña que era la adoración de su padre.

Pasado algún tiempo el cacique comenzó a alejarse de la princesa: sus muchas ocupaciones en los asuntos del gobierno como también otras mujeres, lo mantenían lejos del calor de su hogar. La princesa soportó algunos meses, como correspondía, a una mujer de su rango, las ausencias prolongadas y las continuas infidelidades de su esposo, pero un día pudieron más la soledad y la tristeza que las rígidas normas sociales, y se enamoró de uno de los más nobles y apuestos guerreros de la tribu. Para su dicha y fortuna fue enteramente correspondida.
Los enamorados no pudieron verse tan pronto como hubieran querido, pues el gran cacique estaba por esos días entre los suyos. Pero cierta noche tras una de las acostumbradas orgías del mandatario la pareja pudo consumar sus amores, mientras el pueblo dormía. Sospechando algo, el cacique encomendó a una vieja la tarea de vigilar a la princesa. Una noche cualquiera, la anciana descubrió lo que ocurría y le llevó la noticia al jefe.

Al día siguiente, el cacique organizó un gran festín en honor de su esposa. A la princesa le fue servido un sabroso corazón de venado. Apenas ella acabó de comerse el delicado plato, el pueblo- con el cacique a la cabeza- estalló en una horrible carcajada, que la hizo comprender la verdad; su amante había sido asesinado, y la habían dado a comer su corazón.

Desesperada decidió huir del lado de su marido. Algunos días después de la tragedia, tomó a su pequeña y partió hacía Guatavita. Al llegar, casi a la medianoche, se detuvo un momento en la orilla para contemplar la laguna, de la que se levantaba una espesa neblina; luego miró amorosamente a la niña y se lanzó con ella a las aguas.

Al enterarse de la noticia, el cacique corrió hacía la laguna y llamó a su mujer varias veces, sin obtener más respuesta que el silencio de la noche. Entonces ordenó a sus moanes- sacerdotes- que la buscaran. Los mohanes hicieron conjuros y ritos a orillas de la laguna, y uno de ellos descendió a las profundidades, para averiguar qué había sido de la princesa y de su hija
. Al poco rato regresó con el cadáver de la niña y contó que la princesa estaba viva y feliz en el reino de las aguas. Desde entonces, en las noches de luna menguante aparecía la princesa en medio de la espesa neblina, para escuchar los ruegos de su pueblo, y la laguna se convirtió en un lugar sagrado, donde se realizaba la ceremonia que dio origen a la leyenda de El dorado.”

La Princesa y el Delfín




La Princesa y el Delfín

En un reino lejano ubicado entre valles y montañas había un rey que tenia una hermosa hija. La esposa del rey había muerto al nacer la niña y esto hacia que el rey se sintiese muy triste. El tiempo pasaba y la pequeña princesa crecía y cada día se ponía más y más bella. Un día la princesa le preguntó a su padre.
¿Padre, y cómo era mi madre? Y él le respondió….era una mujer muy bella como tu y muy buena también. ¿Y podrías encontrar otra mujer así como ella para que sea mi madre? El rey respondió…por supuesto que si, lo que tu me pidas hija mía. Así el rey quedó pensando donde encontraría una mujer tan bella y buena como su esposa y al final del día tuvo una idea…enviaría emisarios a los reinos vecinos para informar que necesitaba encontrar una esposa para que sea su reina.

Los emisarios del rey partieron a cumplir sus órdenes y así los otros reinos se interesaron en la propuesta del rey. En uno de los reinos vecinos existía una bruja malvada y ambiciosa que cuando supo de esto pensó…yo seré la nueva reina y ese reino será solamente mío. Así los días pasaron y el rey anunció que daría un baile para que las princesas de los otros reinos asistan y así ese día escoger a su nueva esposa.Cuando el día del baile llegó, varias princesas estuvieron allí, ansiosas de ser elegidas por el rey y así convertirse en la nueva reina. Como era de esperarse la bruja también estuvo ese día en el baile y al momento de saludar al rey le puso un encantamiento para que él la elija a ella y no a otra.

Una vez bajo el hechizo de la bruja, el rey anunció su matrimonio con la hechicera sin saber la clase de mujer que era. El tiempo pasaba y la hija del rey también crecía. Un día mientras montaba su caballo por los prados del palacio, se encontró con un joven campesino quien la saludo muy amablemente.

Ambos jóvenes quedaron impresionados el uno con el otro. El joven quedó maravillado con la belleza de la joven princesa y ella estaba encantada con la fuerza e inteligencia del joven. Estuvieron conversando por horas hasta que la joven princesa se dio cuenta de lo tarde que era y se despidió. El joven le pidió acompañarla hasta el palacio a lo cual la joven princesa accedió. La caminata fue algo larga y a pesar de estar con su caballo la princesa prefirió caminar junto al joven. Una vez en el palacio el joven le preguntó a la princesa si la podía ver nuevamente y ella le dijo que también le gustaría verlo otra vez.

Los jóvenes quedaron en encontrarse al día siguiente en el mismo lugar donde se conocieron. El día siguiente llegó y los jóvenes se encontraron como habían quedado. En el prado ambos conversaban sobre las cosas que les gustaba hacer y se dieron cuenta de lo mucho que tenían en común. Cuando la tarde llegó, el joven acompañó a la princesa nuevamente al palacio y nuevamente quedaron en verse al día siguiente.

Esta rutina se repetía día a día sin que los jóvenes se aburran. Así un día de esos, el joven campesino confesó a la princesa que estaba enamorado de ella y que la quería. ¿Te gustaría ser mi esposa algún día? Le preguntó a la joven princesa y ella respondió…si, me gustaría. Ambos jóvenes estaban enamorados y su amor no les hacia ver las diferencias que existían entre ellos. Un día en que la joven princesa, mientras almorzaba con su padre, y su madrastra, se enteró de algo que el destino tenía reservado para ella como pasaba en cualquier reino en esos tiempos.

- Hija mía -le dijo su padre- en un par de años ya serás mayor de edad y tienes que tener un esposo y una familia, además como futura reina debes asegurar un heredero al trono. Yo ya soy mayor y tu eres mi única heredera es tu deber seguir con nuestro linaje. Cuando la reina escuchó esto del rey se enfureció.

Ella estaba segura que a la muerte del rey ella seria la única reina en el palacio pero cuando supo que la heredera al trono era la princesa empezó a pensar en un plan para eliminarla. Al igual que la princesa, en los otros reinos también había jóvenes príncipes que estaban en edad de casarse, entonces la bruja pensó que si casaba a la princesa con uno de ellos esta se iría a su nuevo reino dejándole el camino libre para que ella se convierta en reina.

Mandó a varios emisarios a los reinos vecinos ofreciendo la mano de su hijastra. Varios reyes estaban interesados, pero entre uno de ellos había uno en especial pues era también un hechicero que tenia planes malvados al igual que la reina. Un día la reina y el hechicero se reunieron en secreto y acordaron unir en matrimonio a los jóvenes. La reina comentó sus planes con el rey, quien le respondió que estaba bien pero que él dejaría que la princesa escoja a su futuro esposo.

Esto enfureció a la reina quien se retiró a una habitación secreta que tenia en el palacio para preparar una poción mágica para dársela al rey y que éste haga lo que ella quisiera. Una vez que tuvo lista la poción. Se la dio a beber al rey y este cayó bajo su embrujo. En la noche mientras cenaban la reina le dijo al rey, esposo mío, ¿por qué no anuncias de una vez a la princesa lo que has decidido? ¿De qué habla vuestra esposa, padre mío? Preguntó la princesa.

El joven y la princesa accedieron a la propuesta del delfín y acordaron que harían ese sacrificio hasta que la princesa pueda retornar a salvo a su reino. Una vez que las cosas quedaron claras el delfín le dijo a la princesa, joven princesa, abrázate a mi cuerpo que ya es hora de partir. Y así paso. La joven puso sus brazos alrededor del delfín y éste se fue nadando llevando a la joven con el mientras el joven campesino veía como se alejaban en el horizonte. Al día siguiente de la partida, el joven regresó al mismo lugar. Ahí gritó: delfín amigo, llévame con mi amada.

Entonces, apareció el delfín quien le dijo, hola joven amigo, acá estoy con esta tortuga para llevarte a ver a tu amada. La tortuga luego hablo y le pidió al joven que suba en su caparazón y este así lo hizo. Luego, la tortuga con su carga emprendió el viaje a una isla secreta encantada. Una isla que nadie sabia de su existencia, ahí la princesa estaba esperando a su joven amado. Al verse ambos jóvenes corrieron a darse el encuentro y se abrazaron fuertemente. Ahí permanecieron por horas conversando, caminando y haciendo planes. Al ponerse el sol, la tortuga llamó al joven para regresarlo al la costa.

Este viaje se repetía día tras día. Mientras tanto en el palacio, la bruja no sabía nada de la princesa y como el rey estaba embrujado no notaba su ausencia. Preocupada la reina por que el tiempo para que la princesa sea mayor de edad se acercaba envió a varios de sus espías para que la buscaran en el reino y por los reinos vecinos también. El primer lugar en buscar fue la casa del joven campesino pero la búsqueda fue en vano pues no encontraron a la joven ahí. Un día uno de los espías de la bruja se dio cuenta que el joven salió de su casa y fue a los acantilados.

Ahí el espía esperó a ver si aparecía la princesa pero lo único que vio fue al joven entrar al mar y desaparecer. Cuando el espía le contó esto a la hechicera ésta lo envió nuevamente para que lo siga y vea hacia donde se dirigía el joven. Para esta misión la hechicera le dio una poción al espía para convertirlo en cuervo y así el joven no se diera cuenta que era seguido. Cuando una tarde el joven se encontró nuevamente con la tortuga y emprendieron el viaje hacia la isla encantada donde la princesa estaba escondida, el cuervo los siguió volando sigilosamente sobre ellos.

Una vez que supo el paradero de la joven voló a contarle a la hechicera el resultado de su misión. Está bien, dijo ella. Allá lejos donde esta no será un peligro para mis planes. Al llegar el joven a la isla la princesa le esperaba feliz. ¿Qué sucede amada mía? Te noto mas emocionada que otros días. La joven le respondió “amado mío, la felicidad que siento es infinita y será así también para ti cuando escuches lo que te tengo que decir”. Pues dímelo de una vez, le dijo el joven. Lo que sucede es que tendremos un bebé. Cuando el joven escuchó estas palabras de la princesa se emocionó tanto que salieron unas lágrimas de sus ojos. No te preocupes amada mía pues estas lágrimas son de felicidad.

Los meses pasaron y un día el bebé de la princesa nació. Era un bello varón que tenia los ojos de su padre y el color de los ojos de la madre. El delfín, la tortuga y otros animales que vivían en la isla encantada llegaron para felicitar a la joven princesa. De pronto, vieron como de la superficie del agua aparecían unas burbujas y una luz muy brillante. Era un hada del mar, quien llego para darle un regalo al bebé.

El regalo era un encantamiento de protección contra el mal de la bruja y todo el mal que existiese cerca de él. Los meses pasaban y el bebé crecía y se hacia mas bello. Los jóvenes padres estaban muy felices. Un día la hechicera pensando en lo que la joven princesa estaría haciendo mando nuevamente a su cuervo espía a que investigue. Sorprendido quedó el cuervo cuando al sobrevolar por la isla vio a la joven princesa con un bebé en sus brazos.

Cuando el cuervo le contó a la hechicera lo que había visto esta se enfureció y a la vez se preocupo pues ese bebe aseguraba el linaje del rey y así la princesa una vez que cumpla la mayoría de edad reclamaría el trono. La hechicera ordenó al cuervo que regrese a la isla y robe el bebé. La orden fue cumplida y el cuervo le arrebató el bebé de los brazos a su joven madre y se lo llevó a la bruja quien lo escondió en un lugar secreto.

La princesa desconsolada llamó al delfín y este fue a buscar al hada del mar. Cuando llego el hada al llamado del delfín le dijo a la princesa “no te preocupes querida yo me encargare de recuperar a tu hijo”. El hada llamó a un ave que volaba por la isla y le dijo que viaje a la playa y junte un grupo de aves de mar y tierra y busquen al bebe de la princesa. El ave cumpliendo el pedido del hada voló y encontró a un águila que estaba en el acantilado.

Le dijo “amiga águila, el bebé de la princesa ha sido robado y tenemos que encontrarlo pues quien lo robo es una malvada bruja. Está bien, te ayudaré. Hablaré con otras aves para buscarlo hasta que lo encontremos. Así varias aves empezaron a buscar al bebe hasta que un día un halcón que volaba por el palacio vio a la hechicera que subía a una de las torres. Al acercarse pudo ver que en esa habitación estaba el bebé.

Inmediatamente llamó al águila para contarle y ver la manera de recuperar al bebé. Al día siguiente el águila y el halcón volaron al palacio. Cuando la bruja subió a la torre el halcón entro volando a la habitación y empezó a volar sobre la cabeza de la bruja. Mientras ella trataba de liberarse del ataque del halcón el águila entro a la habitación y muy delicadamente cogió al bebe y lo llevo hasta la isla encantada. Cuando la princesa y el joven campesino vieron que el águila se acercaba a la isla con su bebé en sus garras empezaron a reír de felicidad.

El águila suavemente entrego al bebe a la princesa y ella le dio un beso en la frente. Agradeció al águila y a todas las aves que ayudaron a rescatar a su bebé. El hada del mar llego para ver al bebe y al mismo tiempo advertir a los jóvenes padres que la malvada hechicera no quedaría conforme con haber perdido al bebé. Ahora tenían que estar alerta pues la malvada intentaría robar al bebé nuevamente. Tal como lo predijo el hada, un día la malvada bruja se convirtió en un águila arpía para robar al bebé.

La princesa estaba sentada en un cojín de algas flotantes con su bebe en brazos cuando de pronto al águila se aparece volando sobre ella. La princesa al ver al ave acercándose abrazó a su bebé fuertemente. Al águila se abalanzó sobre el bebé y justo instantes antes de atraparlo en sus garras por debajo de la princesa aparece el delfín que impulsándose con su cola empuja a la princesa y esta cae sobre el lomo de otro delfín que estaba atento a la maniobra.

Como el águila venia bajando rápidamente no advirtió el movimiento y no pudo hacer una maniobra para evadir la gran boca de una ballena que esperaba debajo del cojín de algas. Así el águila quedó atrapada en la boca de la ballena. La ballena luego se sumergió y trago agua y con esta se trago a la bruja que quedo para siempre atrapada en el estomago de la ballena. Pocos días después de esto la princesa cumplió la mayoría de edad y con ayuda de la tortuga y el delfín regreso al acantilado donde años atrás la recogieron para partir a su refugio.

Ahí la esperaba el joven campesino con una carroza tirada por un par de caballos blancos, la princesa subió con su bebe en brazos y salieron rumbo al palacio. Al llegar al palacio la princesa, el joven y el bebé entraron al salón principal donde estaba su padre el rey. Este al ver a la princesa con el bebe en brazos quedo sorprendido. Padre mío este es mi hijo, el heredero al trono y quien continuara con nuestro linaje y este es el padre de mi hijo con quien deseo casarme.

El rey quien ya había salido del embrujo de la hechicera les dio su bendición y ordeno que se celebre la boda y se prepare una gran fiesta para festejar el retorno de su amada hija y el nacimiento de su nieto. Así la familia real unida nuevamente y con dos nuevos miembros empezaron una nueva vida llena de amor y felicidad y sin la amenaza de la hechicera que nunca pudo salir del estomago de la ballena.

LA OTRA HISTORIA DE LA SIRENITA




 LA OTRA HISTORIA DE LA SIRENITA

Ariel es la sexta hija del Rey de los Mares y la menor. Poseía una voz maravillosa y se pasaba el día cantando. Y también tenía una gran curiosidad por la superficie. Pero como siempre le decía su madre, aún era muy joven para visitar la superficie. Cuando tuviera 15 años, podría subir. Sirenita mientras esperaba el gran día interrogaba sin cesar a sus hermanas mayores que podían visitar el reino de los hombres, por tener más de 15 años. Al llegar su cumpleaños su padre le da permiso para visitar la superficie y allí ve un barco, al acercarse oye a los marineros gritar en honor de su capitán, que cumple 20 años, y ella al ver al apuesto joven, se enamora de él.
Una tormenta hace naufragar el barco, pero Ariel salva al joven capitán y lo llevo a la orilla, donde permanece largas horas a su lado dándole calor. Pero unas voces la hacen ir a esconderse al agua. Tres muchachas llegan y ven al príncipe y corren a socorrerlo. Éste se despierta y ve a la más joven de las tres y se enamora de ella, creyendo que ha sido esa chica quien lo ha salvado.

Sirenita vuelve a su hogar triste por tener que separarse de su amado, así que acude a la Hechicera de los Abismos para que le de piernas y ésta lo hace a cambio de la hermosa voz de Sirenita. La Hechicera le advierte que cada vez que camine sentirá un dolor atroz y que si el joven se casa con otra ella morirá convirtiéndose en espuma, pero a la sirena no le importa, y así bebe el brebaje de la bruja y tras sentir un fuerte dolor se desmaya, despertándose en la orilla, en brazos del joven, que la ha encontrado inconsciente y cree que es una náufraga como lo fue él. El joven que es el príncipe de un castillo cercano, la lleva y la cuida, teniendo gran afecto por ella pero no amor, pues está enamorado de la otra joven que le encontró en la orilla y a la que no ha vuelto a ver pues no era de ese país y se tuvo que marchar. Pero un día llega un barco al reino y esa joven baja de él, y el príncipe feliz, la pide en matrimonio y se casa con ella. Ariel, que ya vivía sufriendo al saber que el príncipe no la amaba, siente ahora que su corazón se rompe. Y a bordo del barco en el que viajan los recién casados de viaje de novios, se prepara para morir.

Pero entonces oye a sus hermanas en el agua. Han visitado a la bruja en busca de una ayuda y ella les ha dado a cambio de sus hermosos cabellos un puñal mágico. La Sirenita se lo clava al príncipe antes de que amanezca, será libre, volverá a ser una sirena y olvidará todas sus penas y será feliz.

Pero Ariel en el último momento es incapaz de matar al hombre al que ama, y se lanza al agua en espera de que el sol salga y se convierta en espuma.
Sin embargo no muere, porque las hadas del viento la convierten en una de ellas en premio por su buen corazón, y vive así feliz una nueva vida...en el cielo.

LA HISTORIA EL CAMPESINO Y LA PRINCESA




LA HISTORIA EL CAMPESINO Y LA PRINCESA

En un reino muy muy lejano vivía una hermosa princesa a la que muchos caballeros pretendían conquistar su corazón por su incomparable belleza.

Un día, su padre el rey enfermó de gravedad y en su lecho de muerte le dijo a la doncella:
"Hija mía, antes de morir quisiera verte feliz, quisiera te entregaras al amor y que brindaras tu corazón a aquel noble caballero que sea digno de conquistarlo"

El rey como último mandato ordenó que se presentarán todos los nobles y príncipes de los reinos cercanos para que la princesa decidiera a quien le entregaría su amor. Llegaron de todos lugares, con oro, joyas, sorprendentes regalos para conquistar a la princesa, pero ella no se decidía por ninguno.
Así que la princesa decidió hacer una justa competencia y dijo:"Aquel noble caballero que logre permanecer por 100 días bajo mi ventana será al que yo entregue mi corazón y no importa de donde venga ni cuanto oro posea, tan sólo quiero que me demuestre su amor"

Todos los hombres estaban seguros de ganar, entre ellos un joven, humilde campesino del reino, que estaba muy enamorado de la princesa pero que su diferencia de clases le impedían pretenderla.
Al llegar al día 90, toda la gente sorprendida miraba a los 4 hombres que seguían en la contienda entre ellos, el humilde campesino. ¡Para el día 95 todo la gente rodeaba la torre del palacio donde se encontraba la princesa y veían con asombro y admiración al único competidor que quedaba! aquél noble joven campesino del reino que se veía cansado, hambriento y desfallecido.

Llegó al fin el día 99, todos festejaban, bailaban y animaban al joven. La princesa discreta asomaba por la ventana y miraba con asombro de quién se trataba.
Cuando faltaba una hora para cumplirse el mandato de la princesa el humilde siervo se levantó y se marchó. Toda la gente quedó en silencio, no podían creer lo que aquel hombre había hecho, después de pasar los peores momentos al final se rindiera.

Un niño se acercó al joven y muy intrigado le preguntó: Dime campesino ¿Porque te has dado por vencido si estabas a punto de ganar? Serías el futuro rey de estas tierras pero sobre todo tendrías el amor de la princesa que es tan bella...
El joven, mirando a los ojos al niño con gran dulzura y tranquilamente le dijo: "Es fácil mi amigo, porque la princesa no merece mi amor; he pasado muchos sacrificios, he soportado hambre, sed, frío todo para demostrarle mi amor verdadero, pero ella no me ha quitado ni una hora de agonía ni un sólo instante de dolor así que ella no merece que yo le entregue mi corazón..