miércoles, 2 de enero de 2013

La princesa y el Dragón




La princesa y el Dragón.
Cuando el amor invade nuestro corazón, no tiene fronteras.

En un país muy lejano, allá donde  habitaban criaturas mágicas. Donde dragones elfos, hadas, y demás seres mágicos , vivían en perfecta armonía,
existió hace mucho un reino, donde en lo alto de una torre de mármol, vivía una hermosa joven .De mirada plácida , cálida, que  se asomaba cada día a la ventana, para ver pasar el mágico día ante sus ojos divinos.  Había tanto amor en su alma que no existía el rincón más estrecho para el odio.  Sin querer, sin pensar , se había enamorado de un dragón alado , al cual  veía pasar delante de ella  , surcando el cielo de la mañana.
Ambos se miraban,  como  si un hechizo los atrajera,  más dicho hechizo no era otro que el amor que ambos sentían.
Pero una mañana, la joven lloraba desconsoladamente , y sus lágrimas caían como gotas de aguas que amordazan el viento. La joven estaba triste,  pálida en su silla de oro, la joven no ríe, ella persigue el cielo de un amor profundo de una vaga ilusión.
Esta presa en su torre de mármol del reino real, un reino soberbio que vigilan los guardias, que custodian 100 ogros que no duermen sus almas.
De pronto la alcoba se ilumina con destellos de luces y aparace un hada mágica, para consolar a la hermosa joven. No llores, princesa querida! El Dragón con alas hacía acá se encamina, te llevara a la tierra donde el Pegaso por los cielos se pasea y detrás de las nubes parpadea, escucharas el canto de las sirenas, y los duendes que caminan cercas de las praderas. Beberás en la fuente de la inmortalidad y nunca más envejecerás. El tiempo, el espacio son invisibles, el oro, las cadenas no existen se goza de libertad divina, donde anidaras! , y con tu amado Dragón, vivirás en el mundo de fantasías, donde lo fantástico  es la realidad.
La bella joven,  al hada madrina le sonrió , y en su rostro se ilumino el amor, sus lágrimas cesaron, y el brillo del amor, volvió a llenar su mirada.
Asomada a la ventana, la mirada perdida en el horizonte, ve brillar las alas de su amado dragón.
El Dragón llega de lejos a buscar a su amada,  en la torre más alta , se queda en vuelo junto a la ventana, y  ella se agarra a él,  baja sobre su cuello , despacio ,  hasta llegar a su lomo . Aferrada a él, el dragón emprende su vuelo, los guardianes de la torre intentan impedir que ambos salgan del reino. Tarea inútil, ya que solo alcanzaron a ver el brillo de sus alas, perderse en el horizonte.
La hermosa princesa, con su rostro sobre su amado, se abraza fuertemente a él.
Así fue que el Dragón , lleno de amor, junto a su amada princesa, se perdió en el cielo, en busca de aquel mágico lugar en donde hacer realidad sus sueños. 
Feliz al verse, caminando por su real sueño, un beso se dieron de un amor verdadero.

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