sábado, 15 de septiembre de 2012

LORELEY, LA SIRENA DEL RHIN.



LORELEY, LA SIRENA DEL RHIN.

La Loreley (también conocida por los nombres anglosajones Lorelay o Lorelai, o su adaptación española Lorelei) es a día de hoy el nombre de un gran saliente rocoso que está a unos 120 metros de altura, situado a orillas del río Rhin en la zona de las montañas taunus ( Renania-Palatinado) en Alemania.
Actualmente este enorme peñasco es un punto de visita casi obligado para los turistas que visitan estos parajes, ya que entre otras cosas, la vista a los pueblos cercanos desde ahí es hermosa y sobrecogedora.
La otra razón por la cual dicha piedra sigue siendo hasta la fecha conocida, es por ser el punto de referencia de una antigua leyenda de la Europa medieval.
Con el pasar del tiempo la cantidad de accidentes navieros cercanos a dicho peñasco creció de tal manera, que surgió una leyenda en torno a él. Se empezó a contar la fábula de que aquella roca era frecuentada por un ser mitológico, una sirena que poseía una belleza y cualidades vocales tan impresionantes, que en cuanto comenzaba a susurrar sus hipnóticas canciones, los navegantes se sentían atraídos irremediablemente a ella.
La leyenda nos habla de que no era la dificultad del río sino una sirena la que atraía a los navegantes con sus cantos y encantos... extrañas canciones de melancolía que Loreley entonaba mientras peinaba sus cabellos rubios. Y los hombres del río, en vez de atender a las traicioneras corrientes, miraban hacia arriba, a la cima donde se encontraba la sirena, suspendidos en sus cantos, hasta que naufragaban. Era entonces cuando comprendían la tristeza de las canciones de Loreley atrapada en su trágico destino de seducción y muerte.
De esta manera, el nombre Loreley (Lorelay, Lorelai o Lorelei) deriva del término alemán “lorlen” (que significa “susurrar”) y de la voz que los habitantes de la zona emplean para denominar a las rocas o piedras “ley”. Combinadas, producen el resultado etimológico del nombre Loreley, que se podría traducir como “La roca del susurro”. Pronto esta sirena ficticia que gustaba de morar y cantar en aquella roca, también adoptó el mismo nombre de Lorelei.
Loreley era una hermosa muchacha que al ser traicionada por el hombre que amaba, se arrojo desde el acantilado que lleva su nombre, no sin antes posar por última vez sus tristes ojos repletos de lagrimas en el castillo de su amado, situado justo al otro lado del rio.
Debido a esa traición se cuenta que su imagen brillaba en lo alto del acantilado, atrayendo a los jóvenes hasta ella haciéndolos caer por el hasta las oscuras aguas del Rhin.
También se cuenta que convertida en sirena, atraía a los navegantes hacia las rocas, haciéndolos naufragar.
Su última víctima fue Ronald, apuesto joven hijo de un noble, que seducido por su belleza, quiso conocerla.
Pero lo único que obtuvo fue el mismo destino que los demás.
Su padre al enterarse, ordenó a los soldados que le trajeran a la asesina de su hijo y le hicieran lo mismo.
Los soldados la acorralaron y esta antes de ser presa, salto al rio, desapareciendo en sus oscuras aguas.
Desde entonces no volvió a ser vista. Tan solo se oye su canto que se repite como eco entre las rocas que lleva su nombre.

Leyenda de la flor de Irupé (La doncella que se enamoró de la luna).



Leyenda de la flor de Irupé (La doncella que se enamoró de la luna).

Érase una doncella bellísima que se enamoró de la luna. La joven sufría con su amor sin esperanzas, mirando al astro de la noche esparcir su pálida luz desde la altura
Un día, llevada por la fuerza de su pasión, decidió ir a buscar a su celestial amante. Subió a los árboles más altos e inútilmente tendía los brazos en busca de lo inalcanzable. A costa de grandes fatigas trepó a la montaña, y allí, en la cima estremecida por los vientos esperó el paso de la luna pero también fue en vano.

Volvió al valle suspirosa y doliente, y caminó, caminó para ver si llegando a la línea del horizonte la podía alcanzar. Y sus pies sangraban sobre los ásperos caminos en la búsqueda de lo imposible.

Sin embargo, una noche, al mirar en el fondo de un lago vio a la luna reflejada en la profundidad y tan cerca de ella que creía poder tocarla con las manos. Sin pensar un momento se arrojó a las aguas y fue a la hondura para poder tenerla. Las aguas se cerraron sobre ella y allí quedó la infeliz para siempre con su sueño irrealizado.
Entonces Tupá, compadecido, la transformó en irupé, cuyas hojas tienen la forma del disco lunar y que mira hacia lo alto en procura de su amado ideal.

viernes, 14 de septiembre de 2012

LEYENDA SALTO DE LA NOVIA(comunidad de Valencia-Castellón)España.



LEYENDA
SALTO DE LA NOVIA(comunidad de Valencia-Castellón)España.


Hace muchos años, cuando dos jóvenes se iban a casar, tenían que someterse a una prueba de amor, para demostrar al mundo que su amor era real.
El día antes de la celebración del matrimonio, debían ir al lugar ubicado bajo la cascada del brazal, y en ese paraje, donde más se estrecha el río, la novia trataría de cruzar de un salto a la orilla opuesta.Si lo conseguía sin percance, se le aseguraba a la pareja una gran felicidad y descendencia, al igual que era la prueba de que la joven realmente amaba al novio, mas si no lo lograba al primer intento, el matrimonio era irrealizable.De forma que los novios convencidos de ello rompían su compromiso y relación.
Cierto día, dos jóvenes bajaron radiantes de alegría a demostrar a todos que se amaban y que aquella era una absurda tradición.
A si que, la joven con cara de niña, cabellos dorados y ojos color miel, no estaba dispuesta que dicha tradición, le arrebatara a su amado, se dispuso a saltar, pero perdió pie y cayo al río.Su amado al verla intentar salir a flote, saltó, pero un potente remolino los engulló.Sus jóvenes cuerpos entrelazados e inertes fueron encontrados río abajo, donde el agua culmina su remanso.
Dicho hecho acabo con tal absurda tradición.
Aun hoy, se cuenta que en las noches de luna llena, cuando los luceros danzan en el firmamento, por el valle se escuchan sus voces y lamentos.Entonces la cascada del Brazal llora su perdida, y el río se convierte en el manto de la novia, que acoge tiernamente a su amante, convertido en piedra.

La noche de San Juan.





Cuenta una leyenda(segun la version de mi abuelo),que en la vispera de la noche de San Juan.
En un tiempo en que los seres magicos y los humanos vivian en armonia,un hada y un humano se enamoraron.Para que ambos pudiesen estar juntos,el humano habria de convertirse es duende.
Para que esto sucediese ambos en la noche de San Juan,tenian que encender una hoguera y saltar tres veces sobre las llamas, sin quemarse,y pedir el deseo a la luna.
Pero a lo lejos un malvado duende que estaba enamorado del hada,planeo su cechoria.
Llego la noche de San Juan y el hada y el humano encendieron la hoguera,pero el duende realizo el hechizo y creo lluvia,apagandola.Pues sabia que si el deseo no se pedia esa noche no se cumpliria.
Gracias a que la luna,reina de seres magicos,que deshizo el hechizo y desterro al duende,esa noche la hoguera ardio.Y el deseo de los amantes se cumplio.
Por ello se dice que si saltas la hoguera en la noche de San Juan,lanzando a ella un papel con tus deseos escrito.y este papel no se quema,el deseo se hara realidad.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

ANFIMIA, EL HADA ENAMORADA.




ANFIMIA, EL HADA ENAMORADA.

Cuenta la leyenda, que un hada llamada Anfimia, fue destinada por Titania(reina de las hadas), a cuidar el jardin de un viejo hombrecillo, que tenia un sobrino de negros cabellos, nostalgico y hermoso, de nombre Damian.
Todas las tardes Damian salia al jardin para leer un libro hasta avanzadas horas de la noche.
Un dia en el mismo momento en que el ocaso cubrio el jardin, al mirar el rosal vio una joven que resplandecia y que siendo del mismo tamaño que la palma de su mano, trataba de ocultarse.
El la llamo, y ella extrañada respondio.En ese mismo instante sin saber ni como ni porque, nacio el deseo de verse cada tarde.
Hasta que de pronto Anfimia fue llamada por Titania.Esta le dijo que no se podia enamorar del mortal pues si esto pasaba el castigo estaba escrito.
Asi Afimia fue destinada a ser un rayo de luna que tan solo podia acariciar a su amado cuando esta salia.
Todas las noches Damian salia a buscarla.
Titania viendo el sufrimiento de los amantes, solo pudo permitirles una cosa.
Estos se podrian ver cuando el primer rayo de luna alumbrase el mismo lugar donde por primera vez se inicio su amor.
Y asi cada noche se ve a ese amante esparando el primer rayo de luna, para poder llenar su corazon con el amor de la primera mirada de su amada.

CUANDO LA INSEGURIDAD LO DESTRUYE TODO.



Historia de Orfeo y Euridice.

Cuenta la leyenda que su amor era tan grande,que Orfeo bajo hasta el inframundo para recuperar a su esposa.Pero su final trágico le hace permanecer en él por toda la eternidad.
Un día que Euridice paseaba por la orilla del río, se encontró con Aristeo, quien cautivado por su belleza, la persigue.Euridece al intentar escapar, es mordida por una serpiente, cuyo veneno es mortal.
Desolado Orfeo baja al inframundo para pedirle a Hades, que le devuelva la vida a su esposa.
Hades cautivado por el sonido del la lira de Orfeo, acepta con la condición de que no miren atrás mientras salen de su reino.
Pero Pandora que no quiere que esto suceda, le tiende una trampa.
Utilizando un espejo hace reflejar la luz del sol en el, engaña a Orfeo.Este cae en la trampa y desconfiando de que su esposa siga detrás, se voltea.Euridice se convierte en piedra y Orfeo es condenado a permanecer en el inframundo por toda la eternidad,tocando su lira. 
Si este no hubiese desconfiado de su amada,tal suceso no habría pasado.

martes, 11 de septiembre de 2012

UN AMOR IMPOSIBLE.



UN AMOR IMPOSIBLE.


Cuenta la leyenda, que una bella joven, se enamoro locamente, de un viejo aventurero del poblado. El viejo, viajaba de pueblo en pueblo, dando a conocer andanzas, la gente se acercaba para escuchar lo que él decía. En primera fila, ahí estaba ella, mirándolo y escuchándolo. Sus ojos pronunciaban a gritos mil te quieros. Al mirar a sus ojos el brillo delataba su amor por él. El no quería entrar en ese juego del amor, la diferencia de edad los separaba, y la gente en ese lugar era cruel y despiadada. Así pasaba el tiempo, lloro muchas noches el cielo, y sonrió el sol otras tantas, y entre ir y venir de sus andanzas, ella no se separaba de su lado. Jamás se besaron, ni hablaron de amor, y si algo pronunciaron sobre ello, fue con sus miradas, miradas llenas de amor, de pasión, que sin decir nada, lo dicen todo. Ella, en más de una ocasión le pidió, marcharse con él, lejos muy lejos, tan lejos que nadie ni nada fuera testigo de su amor, a corazón cerrado. Él le explicaba una y otra vez que eso no era posible, no habría ni presente ni futuro, el paso del tiempo, la dejaría sola, pues nadie vive eternamente. Ella llorando le imploraba que no dijera eso, que para ella no le importaba, el tiempo, ni la diferencia de edad. Así pasaron 1825 soles y otras tantas noches. Un día se comento que él, se marcho muy lejos, embarcó en un mar, que le llevaría a otras tierras. Y que el barco naufrago, pereciendo todos sus ocupantes. Ella jamás quiso creerlo, y le esperaba en el puerto, cada tarde, con lagrimas resbalando por sus mejillas. Un buen día ella embarco, para ir en su busca, cuando estaba mirando por la borda, una gran ola se la llevo, dicen que eran los brazos de su amado. Cuentan los más viejos pescadores, que en alta mar en un lugar lejano, algunos los han visto abrazados, en las profundas aguas, y escucharon como ecos, voz ,dicen que es Neptuno y una voz de sirena : Te amo, Te quiero, .... Mi Amada..... y ella respondía: Aquí por fin amado mío soy tuya eternamente. Moraleja: existen cosas y situaciones que parecen imposibles e increíbles de entender. Pero para ello, existen personas que crean esas situaciones, sin importarle el mundo ni el qué dirán, solo piensan en su felicidad.

La Leyenda de Amarca, la Guanche más Bella( Tenerife)




La Leyenda de Amarca, la Guanche más Bella( Tenerife)

Desde los remotos tiempos en que los guanches de Tenerife aun vivían en estas tierras del antiguo Cantón de Daute, se cuenta la leyenda de la joven Amarca, la bella doncella indígena que vivía en los montes altos de Icod de los Vinos. Se dice que era tal su belleza que despertaba la envidia de todas las demás mujeres de su entorno. Vivía en lo más alto de las montañas, y hasta ese rústico lugar llegó un día el Mencey Belicar, el último rey de los dominios de Icod, y al ver la belleza de la joven, quedó enamorado para siempre de Amarca.

La noticia corrió como pólvora por todo el menceyato, pero Amarca, a pesar de lo humilde de su linaje, era altiva , y al verse asediada de amores por muchos hombres, sembró mucho dolor y decepción en sus amantes. Las gentes del lugar se preguntaban para quién sería el corazón de la bella hija del Teide.

Pronto llegó un nuevo pretendiente, uno de los más aguerridos vasallos del Reino, Gariaiga el Pastor, quien había enloquecido por Amarca, pero ella despreciaba su cariño y su pasión desenfrenada. Esquivaba al hijo del Volcán, el pastor de tez morena y brazos recios como robles.

Enloquecido por el dolor de verse despreciado , mientras el sol teñía de sangre las plateadas aguas del atlántico, se le vio al borde de un precipicio y lanzarse veloz hacia el abismo. Las mujeres culpaban a Amarca de la triste muerte del pastor y la noticia del trágico suceso no tardo en extenderse por todas partes.

De pronto Amarca desapareció, nadie sabía el destino de la joven doncella. Solo un anciano que una mañana la había visto descender de las cumbres y caminar como una una sonámbula hasta las orillas del mar, estaba en posesión del secreto. Una semana más tarde, el anciano contó que la vio lanzarse al abismo y después de luchar con el bravo oleaje, se la llevo mar adentro una gran ola.

Desde entonces cuando algún caminante nocturno cruza las cumbres del Teide, puede oir aun un lamento extraño y escalofriante, es la voz débil, apagada y triste que parece surgir del fondo de los barrancos. Es la voz de Gariaiga que eternamente sigue llamado a su amada … Amarca… Amada Amarca…

lunes, 10 de septiembre de 2012

La Mariposa y la Estrella




La Mariposa y la Estrella

Cuenta la leyenda que una joven mariposa, de cuerpo frágil y sensible volaba cierta tarde jugando con el viento, cuando vio una estrella muy brillante, y se enamoró.

Excitadísima, regresó inmediatamente a su casa, loca por contar a su madre que había descubierto lo que era el amor...

¡Qué tontería! Fué la fría respuesta que escuchó.
Las estrellas no fueron hechas para que las mariposas pudieran volar a su alrededor.

Búscate un poste, o una pantalla, y enamórate de algo así, para eso fuimos creadas.

Decepcionada, la mariposa decidió simplemente ignorar el comentario de su madre, y se permitió volver a alegrarse con su descubrimiento.

¡Qué maravilla poder soñar pensaba!

La noche siguiente la estrella continuaba en el mismo lugar, y ella decidió que subiría hasta el cielo y volaría en torno de aquella luz radiante para demostrarle su amor.

Fue muy difícil sobrepasar la altura a la cual estaba acostumbrada, pero consiguió subir algunos metros por encima de su nivel de vuelo normal. Pensó que si cada día progresaba un poquito, terminaría llegando hasta la estrella.

Así que se armó de paciencia y comenzó a intentar vencer la distancia que la separaba de su amor.
Esperaba con ansiedad la llegada de la noche, y cuando veía los primeros rayos de la estrella, agitaba ansiosamente sus alas en dirección al firmamento.

Su madre estaba cada vez más furiosa.

Estoy muy decepcionada con mi hija, decía. Todas sus hermanas, primas y sobrinas ya tienen lindas quemaduras en sus alas, provocadas por las lámparas.

Sólo el calor de una lámpara es capaz de entusiasmar el corazón de una mariposa: deberías dejar de lado estos sueños inútiles y conseguir un amor posible de alcanzar.
La joven mariposa, irritada porque nadie respetaba lo que sentía, decidió irse de la casa. Pero en el fondo, como, por otra parte, siempre sucede, quedó marcada por las palabras de su madre, y consideró que ella tenía razón.

Así, durante algún tiempo, intentó olvidar a la estrella y enamorarse de la luz de las pantallas de casas suntuosas, de las luces que mostraban los
colores de cuadros magníficos, del fuego de las velas que quemaban en las más bellas catedrales del mundo.

Pero su corazón no conseguía olvidar a la estrella, y después de ver que la vida sin su verdadero amor no tenía sentido, resolvió reemprender su itinerario en dirección al cielo.

Noche tras noche intentaba volar lo más alto posible, pero cuando la mañana llegaba, estaba con el cuerpo helado y el alma sumergida en la tristeza.

Entretanto, a medida que se iba haciendo mayor, pasó a prestar atención a todo cuanto veía a su alrededor.

Desde allá arriba podía vislumbrar las ciudades llenas de luces, donde posiblemente sus primas, hermanas y sobrinas ya habrían encontrado un amor.

Veía las montañas heladas, los océanos con olas gigantescas, las nubes que cambiaban de forma a cada minuto.

La mariposa comenzó a amar cada vez más a su estrella, porque era ella la que la impulsaba a conocer un mundo tan rico y hermoso. Pasó mucho tiempo y un buen día ella decidió volver a su casa.

Fue entonces que supo por los vecinos que su madre, sus hermanas, primas y sobrinas, y todas las mariposas que había conocido, habían muerto quemadas en las lámparas y en las llamas de las velas, destruidas por un amor que juzgaban fácil.

La mariposa, aun cuando jamás haya conseguido llegar hasta su estrella, vivió muchos años aún, descubriendo cada noche cosas diferentes e interesantes.
Y comprendiendo que, a veces, los amores imposibles traen muchas más alegrías y beneficios que aquellos que están al alcance de nuestras manos.


LEYENDA DEL SALTO DEL ENAMORADO(Canarias)




LEYENDA DEL SALTO DEL ENAMORADO(Canarias)

En la zona denominada La Galga, actual municipio de Puntallana (La Palma), donde destacan sus imponentes riscos, vivió en otros tiempos un valiente y osado pastor. Este, quedó prendado de una hermosa joven que ignoraba todas sus pretensiones. No obstante, el pastor  no  se daba por vencido  en  cortejarla; pero ella mantenía una total indiferencia. 
La hermosa joven agobiada por la constancia del pastor en conseguir su corazón, quiso probar su amor pidiéndole un imposible y así poder  liberarse, de una vez por todas, de su insistencia en  cortejarla.
Para ello, le pidió que antes de aceptarlo, debía realizar una prueba , y si la pasaba, sería su esposa.
 Dicha prueba consistía  en acercarse al precipicio y, apoyando sus manos en su lanza (vara con la que los pastores canarios sortean las dificultades orográficas), sorteara los abismos tres veces con su cuerpo sin caer.
El valor y la destreza del amante quedaron patentes en los dos primeros saltos; pero, en el tercero, cuando se encomendó a su dama, no tuvo suficiente impulso como para sortear el profundo agujero y murió estrellado, sin que jamás se pudiese hallar su cuerpo  en las profundidades del barranco.
El amor le cegó y murió por conseguirlo.
Se cuenta que la muchacha enloqueció, a causa de esta tragedia, y nunca más salió de su casa, excepto cuando pasaba algún entierro. Entonces corría desesperada hacia el féretro, gritando el nombre del pastor, pensando encontrarlo en su interior. Y al comprobar que él no era , lloraba desconsolada . Y  a si permaneció todos los días que le restaron de vida.
Desde entonces, la gente del lugar para recordarlo, llama al risco El Salto del Enamorado. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Yeh-Shen La Cenicienta China




Yeh-Shen. La Cenicienta China

Yeh-Shen era la hija de una de las dos esposas de Wu, un jefe minero. Cuando la madre de Yeh-Shen murió, ésta quedó al cuidado de la otra esposa de Wu, la cual también tenía una hija. La madrastra , viendo que la pequeña huérfana poseía más virtudes que su propia hija, la trataba con desprecio y le encargaba  los peores y más sucios trabajos de la casa. 
La vida de Yeh-Shen era tan triste que sólo tenía un amigo: un precioso pez de grandes ojos dorados. Vivía en el río, y cada vez que veía acercarse a la joven, se asomaba fuera del agua para saludarla. Incluso saltaba a la orilla para estar más cerca de ella. Pero esta relación duró poco. La malvada madrastra se enteró y ella misma capturó al pobre pez, sirviéndolo luego para cenar.
 Yeh-Shen, con una enorme tristeza, corrió a la orilla del río y allí, acurrucada en el suelo, comenzó a llorar. 
De pronto, oyó una voz a su espalda. Giró  la  cabeza y sus ojos llenos de lágrimas vieron a un extraño anciano, vestido como un pordiosero y con una larga melena que le caía sobre los hombros. Este le dijo: “Preciosa niña, las espinas de tu amado amigo el pez , son mágicas. Cada vez que te veas en apuros, sólo tendrás que arrodillarte ante ellas y pedirle ayuda. Pero  no debes malgastar tus deseos.
Rápidamente, la joven rescató las espinas de la basura y las guardó. El tiempo pasaba y se acercaba el Festival de Primavera, fiesta en la que los jóvenes  aprovechaban para encontrar su pareja. Yeh-Shen soñaba con asistir. Pero su madrastra  no podía permitir que la presencia de la huérfana le levantara los  posibles pretendientes a su hija. Así que no le permitió ir.
Una vez que madre e hija partieron al pueblo, Yeh-Shen pidió a las mágicas espinas un deseo…

La Fiesta de Primavera se celebraba cuando apareció una bellísima joven cubierta con lujosos vestidos. Calzaban sus diminutos pies unos zapatos de oro con pequeños peces tallados en piedras preciosas. Era Yeh-Shen. Una multitud se agolpó a su alrededor para contemplarla, entre ella sus malvadas parientes. Temerosa de ser reconocida, la joven no tuvo más remedio que huir de la fiesta, dejando atrás, olvidado, uno de sus zapatos. 
Al llegar a casa, sus magníficos ropajes desaparecieron. Intentó volver a pedir otro deseo a las espinas, pero no ocurrió nada. Desconsolada, volvió a guardar los restos de su amigo el pez. Lo único que le quedaba de aquella mágica noche era un precioso zapato dorado. Poco después, un mercader encontró el zapato perdido y, viendo el valor que tenía, se lo vendió a otro mercader, el cual, a su vez, decidió llevarlo como regalo al rey T´o Han, monarca de una isla cercana. 
El rey ansiaba averiguar el paradero del otro par. Pero, sobre todo, saber quién era el verdadero propietario de aquel maravilloso zapato. Por eso decidió montar una especie de pabellón en el lugar donde lo habían encontrado, para que la población  lo viera . 
Cuando Yeh-Shen se enteró, decidió que tenía que recuperar lo que era suyo. Así que, una noche, salió a escondidas y entró en el pabellón. Pero fue descubierta por los soldados del rey y llevada ante su presencia. El rey no podía creer lo que decía la joven. Su aspecto desaliñado y sucio no correspondía con la imagen del dueño de un calzado como aquel. Pero Yeh-Shen insistió en su historia, y añadió que tenía en su poder el otro par. Los soldados fueron a su casa para comprobar  que era verdad  y allí  encontraron el otro zapato. 
Cuando la joven se puso los dos zapatos  delante del Rey, demostrando  que eran realmente suyos, sus miserables ropas se transformaron en un magnífico vestido. Al verla, el monarca quedó prendado y acabó casándose con ella.

En cuando a la madrastra y su hija, el rey ordenó que vivieran en una cueva, y que no salieran de ella jamás. Cierto día la cueva se derrumbó y las dejó enterradas para siempre.

EL AMOR, EL INDIVIDUO Y LA PAREJA



EL AMOR, EL INDIVIDUO Y LA PAREJA
Leyenda India.
Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
- Nos amamos -empezó el joven.
- Y nos vamos a casar -dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo.
- Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.
- Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.
- Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor -repitieron-, ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo... -dijo el viejo después de una larga pausa-. Pero no sé... es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa -dijeron los dos.
- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.
- Bien -dijo el brujo-, Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.

- Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta... salgan ahora.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.

El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- Volaban alto? -preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Cómo lo pediste... ¿y ahora? -preguntó el joven- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No -dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.
- No -repitió el viejo-. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.

El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, "vuelen juntos pero jamás atados".